viernes, 14 de enero de 2011

Locuras de la evolución 2- El Hombre.




La tierra se formo hace alrededor de 4.5 mil millones de años, pero ya a los 4 mil millones de año apareció la primera vida en nuestro planeta. Sin embargo para comenzar a hablar de los primeros humanos tenemos que ir hacia prácticamente la actualidad.


Hace aproximadamente 65 millones de años los dinosaurios desaparecieron de la tierra y los mamíferos tuvieron su auge. Entre las adaptaciones para la supervivencia, algunos mamíferos decidieron trepar a árboles en busca de alimentos. Estos fueron los primero primates. Los primates continuaron creciendo y evolucionando y se dividieron en dos ramas principales los Homínidos, o primeros humanos que fueron los primeros primates en caminar en dos patas, y los primates actuales. Esto ocurrió hace 5 millones de años.


Hace 4 millones de años, los homínidos ya habían evolucionado a Austrapithecus. Sus restos demostraron que medían más de un metro de estatura y que sus caderas, piernas y pies se aparecían más a los de los seres humanos que a los de los simios. El cerebro se asemejaba al de estos animales y tenía un tamaño similar al del gorila. La mandíbula era grande y el mentón hundido. Caminaban erguidos y podían correr, a diferencia de los simios. Sus largos brazos acababan en manos propiamente dichas, con las yemas de los dedos planas, como las de los seres humanos. Se cree que estos seres eran carnívoros, pues a su alrededor se han encontrado huesos y cráneos que habían sido machacados para extraer el tuétano y los sesos. Esta especie trepaba árboles pero también podía caminar en dos pies.


Su desaparición se ha atribuido a la crisis climática que se inició hace unos 2,8 millones de años y que condujo a una desertificación de la sabana con la consiguiente expansión de los ecosistemas abiertos, esteparios. Como resultado de esta presión evolutiva, algunos Australopithecus se especializaron en la explotación de productos vegetales duros y de escaso valor nutritivo, desarrollando un impresionante aparato masticador, originando al Paranthropus; otros Australopithecus se hicieron paulatinamente más carnívoros, originando a los primeros Homo.


En sus primeras manifestaciones se le conoce como Homo habilis, y tenía una capacidad craneana de 680 cm3 y su altura alcanzaba el metro y 55 cms. Era robusto, ágil, caminaba erguido y tenía desarrollada la capacidad prensil de sus manos. Sabía usar el fuego, pero no producirlo, y se protegía en cuevas. Vivía de recolectar semillas, raíces, frutos y ocasionalmente comía carne.


La especie que se desarrolló posteriormente a esta se denomina Homo erectus, hace 1.5 millones de años. La diferencia fundamental del Homo erectus y los homínidos que lo antecedieron radica en el tamaño, sobre todo del cerebro. Su cuerpo es la culminación de la evolución biológica de los homínidos: era más alto, más delgado, capaz de moverse rápidamente en dos pies, tenía el pulgar más separado de la mano y su capacidad craneana llegó a ser de 1250 cm3. También fabricó herramientas, como el hacha de mano de piedra, y aprendió a conservar el fuego, aunque no podía generarlo. Los científicos creen que esta especie se propagó hacia el Norte, por Europa (hasta Francia) y Asia, durante 4 000 años.


La fase final de la evolución de la especie humana está presidida por dos especies humanas, ambas inteligentes, que durante un largo periodo convivieron y compitieron por los mismos recursos. Se trata del Hombre de Neanderthal (Homo neanderthalensis) y el hombre Cro-magnon (Homo sapiens). Son en realidad dos historias paralelas que, en un momento determinado, se cruzan.

Los hombres de Neanderthal tenían el cerebro de mayor tamaño y el cráneo distinto que del Homo erectus. Su mentón estaba hundido y su constitución era muy gruesa. Esta especie se encontró desde Europa occidental y Marruecos hasta China, pasando por Irak e Irán.

Los Neanderthales estaban más capacitados y eran mentalmente más avanzados que ningún otro ser que hubiera habitado en la Tierra anteriormente. Esta especie humana vivió la última glaciación y se adaptó a ella construyendo hogares excavados en el suelo o en cavernas y manteniendo hogueras encendidas dentro de ellos. Los Neanderthales que vivían en las zonas del norte de Europa fueron cazadores y se especializaron en atrapar a los grandes mamíferos árticos: el mamut y el rinoceronte lanudo, cuyos restos llevaban arrastrando hasta la entrada de sus cuevas, en donde los cortaban en pedazos.

Los hombres de Neanderthal se cubrían con pieles y disponían de mejores útiles de piedra que sus antepasados. Además realizaban una actividad novedosa: enterraban a sus muertos con gran esmero (p.e. en Asia se encontró un niño de Neanderthal enterrado entre un círculo de cuernos de animales). Los muertos no sólo eran enterrados cuidadosamente, sino que también el muerto era provisto de utensilios y comida. Es posible que los enterramientos y los vestigios de rituales en los que aparecen animales señalen los inicios de la religión. Tal vez creían ya en una especie de continuación de la vida después de la muerte.

El hombre de Neaderthal desapareció bruscamente, su lugar fue ocupado por los hombres modernos, hace unos 35 mil años. Teorías sobre su desaparición datan en su baja natalidad y la su baja agresividad, por lo que fueron fulminados por los Cro-magnones que si lo eran.

Los Cro-magnones desarrollaron armas más refinadas, cosían su ropa, tenían arte y música. También intercambiaban cosas. Con ellos comenzó la edad de piedra. Vivían en cuevas y temporalmente en campamentos al aire libre. Sin que pueda considerárseles sedentarios, posiblemente mantenían un lugar preferente de residencia, que ocasionalmente abandonarían para trasladarse a otro. La forma de vida era cazadora-recolectora. Cazaba en grupo; los animales grandes, con trampas; y los pequeños, con piedras y saetas. Las mujeres recolectaban frutos.

Los Crog-magnones u Homo sapiens son la misma especie que el hombre moderno, solo que hubo evidentemente un desarrollo dentro de la especie. Hasta hace poco, la biología utilizaba un nombre trinomial, Homo sapiens sapiens para esta especie, pero más recientemente se ha descartado el nexo filogenético entre el Neandertal y la actual humanidad, por lo que se usa exclusivamente el nombre binomial.

2 comentarios:

  1. Hace no mucho leí que se había descubierto que el ADN mitocondrial del hombre actual tenía, en algunas etnias europeas, mayor parecido a el del hombre de neanderthal que al del hombre de cromagnon.
    Eso -según leí- revivía la teoría de un desplazamiento de los neanderthal por los hombres. Tal vez, y suponiendo según la historia del hombre actual que nos es conocida, los cromagnones, agresivos y territoriales, sedientos de conquista, se lanzaron a la conquista de europa. Como historicamente ha sucedido en todas las guerras, la violación sistemática de las mujeres de los derrotados -y el exterminio de sus hombres- pudo haber producido que algo de los neanderthales quedara en el hombre actual.

    Sin duda el ser humano es el predador número uno del planeta.

    Besos,
    Martin.

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  2. Muy buena data había leído sobre eso pero muy poco y no estaba segura si publicarlo porque no me sentí con suficiente respaldo. Muchas gracias por el comentario!
    besos
    ceci

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